Cada poco tiempo salen dietas o corrientes de nutrición, la mayoría prometiendo resultados de adelgazamiento bastante cuestionables. Una de las últimas corrientes de alimentación es el ¨Realfooding¨ , o lo que viene a ser lo mismo, comer comida real, la diferencia es que esta no es un método de adelgazamiento como tal, sino que su función es tener una buena salud, a través de la alimentación, pero ¿qué es el ¨Realfooding¨?

Hoy en día las redes sociales absorben a diario mucho de nuestro tiempo sin a penas darnos cuenta, pasamos horas haciendo skroll en las adictivas aplicaciones y casi sin darnos cuenta hemos perdido una hora de nuestro día viendo videos de gatitos o chequeando el nuevo producto que le han dado a la influencer de turno. Apoyo y defiendo las redes sociales en muchos aspectos, en otros creo que hacen más mal que bien, pero bueno ese es otro tema que ya trataremos.
Hace un par de años intenté enfocar mis redes sociales en otro sentido, en seguir cuentas que realmente me aportasen algún tipo de valor, así que deje de seguir un montón de cuentas banales y me quedé con las que podía aprender algo , mientras perdía el tiempo, así, mi feed, se llenó de muchísimas cuentas de arte, museos, de entrenadores personales, líderes de opinión y de nutrición. Una de las cuentas que descubrí fue la de Carlos Ríos, un nutricionista que hablaba de algo que se llamaba ¨Realfooding¨ .
¿Qué es el ¨Realfooding¨? En grandes rasgos el ¨Realfooding¨ básicamente es comer comida real, es decir comida no procesada. Si te das una vuelta por un supermercado verás que quizás el 80% de los productos son procesados o ultraprocesados, pasan procesos de refinamiento, se les echan aditivos, edulcorantes, colorantes, conservantes y un largo ect. de ingredientes, que hace que el alimento inicial natural, una patata por ejemplo, lleve de todo menos patata.
El problema no es que le añadan o no ingredientes adicionales, el problema está en que esos ingredientes que les agregan está demostrado y cada vez hay más estudios que lo respaldan, que son muy perjudiciales para la salud, aceleran el envejecimiento celular, incrementan desde la posibilidad de padecer un cáncer, hasta llegan a afectar al funcionamiento psicológico, desembocando en procesos de ansiedad o depresión. No lo digo yo lo dicen estudios como un estudio publicado en la revista médica ¨Jama Network¨, en el que por primera vez vincula directamente el consumo de ultraprocesados con un mayor riesgo de muerte.
Carlos Ríos ha sido el pionero en España en dar visibilidad a este problema y poner encima de la mesa una solución, no exento de críticas, desde luego. Este problema cada vez es más real, es un hecho que la obesidad infantil y adulta alcanza cuotas altísimas en todo el mundo, y mucha culpa de esto la tienen los alimentos ultraprocesados, no es casualidad que la invasión de ultraprocesados en nuestra dieta coincida con el aumento del sobrepeso en la sociedad y las consecuentes enfermedades que eso conlleva.
El autor y creador del ¨Realfooding¨, propone el cambiar esos hábitos de consumo que cada vez están más presentes en nuestro modo de alimentarnos, nos invita a que los ultraprocesados solo supongan un 10% de nuestra dieta, completando el 90% restante con alimentos de verdad, alimentos que no han pasado ningún tipo de proceso de refinamiento, que no porten sustancias aditivas, edulcorantes, conservantes y un sin fin de ingredientes que está más que probado que son perjudiciales para nuestra salud. En la página de ¨Realfooding¨ aparecen qué ingredientes o alimentos son estos, además de un montón de recetas y alimentos recomendados para seguir esta corriente de nutrición, porque comer comida real no implica pasar hambre, o estar a dieta, si no que yo diría que es ser más conscientes de lo que estamos introduciendo en nuestro cuerpo, y lo que determinados alimentos hacen en nuestra salud.
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Cuando leí el libro de Carlos Ríos, la mayoría de la lectura me la pasé con los ojos como platos, viendo la cantidad de alimentos e ingredientes que científicamente han demostrado que aceleran o conllevan enfermedades como el alzehimer, cáncer, problemas renales y un largo etc. Y como un cambio en nuestra forma de alimentarnos, reduciendo o eliminando los ultrapocesados, repercutian y beneficiaban directamente en nuestra salud y en determinadas afecciones que padecían algunas personas que había dejado de consumir procesados.
Si los ultraprocesados son tan malos y afectan de forma significativa a nuestra salud, entonces: ¿por qué siguen vendiéndose? ¿por qué siguen siendo la base de alimentación de nuestra sociedad actual? ¿por qué siguen publicitandose masivamente en las televisiones y medios de comunicación? Carlos en su libro también responde en su libro a estás preguntas, a grandes rasgos es lo que podría intuir cualquiera, el interés económico y es que la industria de los ultraprocesados mueve millones y millones de euros en todo el mundo, y algo de tal rentabilidad pues no interesa que se sepa.
Gracias a la valentía y a la pasión de Carlos Ríos por lo que hace, con este movimiento tan necesario, cada vez más gente está <<despertando de Matrix>> como él mismo dice en su libro, y está tomando conciencia de que estamos envenenando nuestro cuerpo en muchos casos quizás sin darnos cuenta. Creo que el mensaje del ¨Realfooder¨ por excelencia (Carlos Ríos) es tan poderoso, como necesario, y que todas las personas deberían conocerlo por lo menos, decidan luego, o no <<despertar de Matrix>>.
